Estoy segura que has intentado fotografiar a tu bebé un millar de veces. Una vez que empezó a gatear, no has tenido manera de mantenerlo quieto en un lugar y sacar una foto medianamente en condiciones.
No te agobies, es normal. Me pasa constantemente en el estudio y debo decirte que es super divertido. Sientas al bebé para su sesión de fotos, no has cogido la cámara y ya se nos ha escapado. Eso nos obliga a recolocarlo mil veces y otras mil veces sale pitando hacía otro sitio más entretenido para él.
Un buen recurso es preparar el escenario para las fotos y colocarlos en una cestita, cajita o similar. Podemos darles algún muñeco para que se sientan interesados y no quieran salir a explorar. Una vez sentados, hacerles reír es muy fácil. Los bebés se ríen con todo. Solo nos toca volvernos un poco payasetes y eso es algo que me encanta.
Y no hay lugar mejor que los brazos de mami y de papi. ¿Imagináis un lugar preferido para un bebé? De esta forma, disfrutan ambos, mamá y bebé, de su sesión de fotos y salen imágenes tan bonitas como estas.
Si quieres ver más fotos de bebé, te invito a acceder a mi galería. Estoy segura que todas y cada una de las imágenes te arrancarán una sonrisa enorme.
Recuerda, no dejes escapar la oportunidad de fotografiar todas y cada una de las etapas de tu bebé. Es lo que te permitirá disfrutarlas una y otra vez aunque ya haya crecido tanto que no puedas cogerle en brazos.

















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excelentes fotos, felicidades por el blog !!!